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Mediterráneo Nocturno
Jardín en corredor con camino de juntas de césped y pérgola al fondo
Este jardín es un corredor entre dos muros y está resuelto como un recorrido: todo se ordena a lo largo de un eje que termina en dos sillas colgantes bajo una pérgola. Dos decisiones lo hacen posible. Los parterres van elevados a ambos lados, así que se gana plantación sin quitarle ancho al paso. Y el camino lleva juntas de césped vivo entre las losas, que es lo que evita que un corredor enlosado de punta a punta parezca un pasillo.
Jardín estrechoJuntas de céspedCamino de losasParterre elevadoPérgolaTrepadoraFaroles de velaApliques de muroSillas colgantesNoche
Claves del diseño
Jardín en corredor resuelto como un recorrido: todo se ordena a lo largo de un eje que termina en dos asientos.
Camino de losas con juntas de césped vivo, enrasadas para que el cortacésped pueda pasar por encima.
Parterres elevados a ambos lados a la altura del asiento, que suman plantación sin restar ancho al paso.
Fila de faroles repartidos a intervalos iguales sobre el césped, marcando el eje desde la entrada.
Pérgola cubierta de trepadora al fondo, con guirnalda colgada por debajo de las vigas.
Apliques de muro que lavan hacia arriba y hacia abajo, sin lanzar luz hacia quien recorre el camino.
Muebles y decoración de este diseño
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Césped en tepe para juntas de camino
Rollo de césped natural para colocar entre las losas, mejor que semilla cuando la franja es estrecha: el tepe cubre desde el primer día y no hay riesgo de que la semilla se lave con el primer riego. Conviene una variedad de gramíneas resistentes al pisoteo, porque en una junta de camino se pisa justo por el borde. Hay que cortarlo a la medida exacta antes de colocarlo, no doblarlo contra la losa, o la parte doblada se pudre.
Recortadora eléctrica de hilo, para las franjas donde el cortacésped no llega. En un camino de juntas de césped es la herramienta que decide si el jardín se mantiene o se abandona: sin ella, cada corte son quince minutos de tijera de rodillas. Conviene la de batería antes que la de cable, porque en un corredor largo el cable se engancha en cada farol y en cada esquina de parterre.
Estructura de vigas y postes de madera tratada, pensada para cubrirse con trepadora. Al dimensionarla hay que contar el peso de la planta madura y no solo el de la estructura: una parra o una glicina con años encima pesan bastante y además hacen de vela con el viento. En exterior conviene madera tratada en autoclave y postes anclados con pie metálico separado del suelo, porque el contacto directo con la tierra es lo que pudre el poste por abajo.
Jazmín estrellado, parra o glicina, según se quiera pantalla todo el año o sol en invierno. Conviene comprarla ya con un par de guías largas y conducirla desde el primer día atándola al poste: una trepadora que empieza a extenderse a su aire por abajo tarda años en subir. Y hay que plantarla en tierra con volumen real, no en una maceta al pie del poste, porque sobre una pérgola la planta tiene que alimentar varios metros de guía.
Faroles rectangulares de perfil negro y cristal, comprados por lotes para colocarlos en fila a lo largo de un camino. Aquí lo que se compra es la cantidad: uno o dos no hacen nada, y el efecto aparece a partir de seis u ocho repartidos a intervalos iguales. Conviene todos del mismo modelo y del mismo alto, y contar con vela LED de pilas: encender una docena de velas reales cada noche es algo que se hace dos veces y se abandona.
La franja de césped entre losas tiene que ser lo bastante ancha para poder cortarla. Por debajo de un palmo no entra el cortacésped y hay que hacerlo a mano con tijera cada dos semanas, que es exactamente el motivo por el que estos caminos acaban con las juntas peladas.
Las losas van enrasadas con el césped o un par de milímetros por debajo, nunca por encima. A ras, el cortacésped pasa por encima sin tocar la cuchilla; sobresalidas, hay que bordearlas a mano durante toda la vida del jardín.
Los parterres van elevados y por eso el camino conserva su ancho entero. En un jardín de corredor, plantar a nivel del suelo obligaría a estrechar el paso; subiendo la tierra, la planta crece hacia arriba y el suelo útil no se toca.
Las piezas de hoja rígida están plantadas hacia el interior del parterre y no en el canto. Con un muro de parterre a la altura del asiento, una punta de yuca o de agave en el borde queda justo donde se apoya la mano al sentarse.
Los apliques del muro lanzan la luz arriba y abajo, no hacia el camino. En un corredor se camina de frente hacia ellos, así que un aplique que ilumine hacia fuera deslumbra durante todo el recorrido; lavando el muro, alumbra sin que se le mire.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se hace un camino con juntas de césped?
Lo que decide el resultado es el nivel y el ancho de la junta. La losa se asienta sobre base compactada y se deja enrasada con el terreno o un par de milímetros por debajo, nunca sobresaliendo, para que el cortacésped pueda pasar por encima sin estropear la cuchilla. La junta necesita al menos diez o quince centímetros de ancho: más estrecha no se puede cortar con máquina y el césped acaba pelándose por la sombra de la losa. Y hay que resolver el drenaje debajo, porque una junta encharcada se convierte en barro en cuanto llueve dos días seguidos.
¿Qué se gana con un parterre elevado en un jardín estrecho?
Ancho de paso, que en un corredor es lo único que escasea. Con la tierra subida sobre un murete, la planta crece hacia arriba en lugar de invadir el camino, y el enlosado conserva su dimensión completa de punta a punta. De regalo, el murete a la altura adecuada hace de asiento corrido sin ocupar nada. El inconveniente que hay que asumir es el riego: un parterre elevado se seca bastante antes que la tierra a nivel, porque pierde agua también por los laterales, así que conviene goteo desde el principio y no confiar en la manguera.
¿Qué trepadora funciona sobre una pérgola?
Depende de qué quieras en invierno. Las de hoja caduca —parra, glicina— dan sombra densa en verano y dejan pasar el sol cuando se caen las hojas, que en España es exactamente lo que interesa debajo de una pérgola de estar. Las perennes, como el jazmín estrellado, mantienen la pantalla todo el año pero también la sombra en enero. En los dos casos hay que contar con dos cosas: una trepadora madura pesa bastante y la pérgola tiene que estar calculada para ello, y la raíz necesita volumen de tierra real, así que no funciona plantada en una maceta pequeña al pie del poste.
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